Sobre los bajistas pesa una maldición: no se escuchan. De las formaciones clásicas —bateristas, guitarristas y cantantes— son los que menos acaparan los reflectores. Salvo contadísimas excepciones, como es el caso de Duff McKagan (Guns N’ Roses), Steve Harris (Iron Maiden) o Alejandra Villarreal (The Warning), las personas no se graban sus nombres o no están conscientes de la relevancia de ese instrumento de cuatro (en ocasiones cinco o seis) cuerdas.
El próximo 25 de noviembre, A Perfect Circle y Puscifer se presentarán en el Estadio de Béisbol Fray Nano.
Además de los grupos en los que el vocalista Maynard James Keenan suele acaparar las miradas (por más que en Tool, contra la costumbre de los cantantes, él suele colocarse a un costado de la batería, por detrás del guitarrista Adam Jones y el bajista Justin Chancellor), actuará también un modesto trío de rock alternativo de Los Ángeles.
Lo curioso es que es precisamente el bajista de esta banda —formada en 1991 y que apenas cuenta con cuatro discos de estudio, el último lleva por título All In Now y se lanzó en este 2026— quien ha comenzado a encender las redes sociales tras el anuncio de su visita a México.
Se trata de un músico nacido el 2 de septiembre de 1964 en Beirut, aunque criado en Toronto, al que definitivamente le ha ido mejor como actor. Se llama Keanu Charles Reeves.
Además de haber protagonizado películas taquilleras como Matrix, El abogado del diablo y la saga de John Wick, escritor y filántropo, Reeves es rockero. Pero a diferencia de otros colegas suyos, como Jared Leto, cuya banda Thirty Seconds to Mars es cabeza de cartel de los grandes festivales, vende millones de discos y es internacionalmente conocido, Dogstar, el grupo de Keanu, es hasta cierto punto underground.
De hecho, sus integrantes —además del actor figuran el baterista Robert Mailhouse y el guitarrista y vocalista Bret Domrose— se separaron por más de 20 años, entre 2002 y 2022, y han mantenido un perfil muy bajo, al margen de la fama de su bajista.