El plato fuerte
Los números de 2026 son, cuando menos, curiosos. Según Challenger, Gray & Christmas (la firma que lleva el conteo más citado de despidos corporativos en Estados Unidos), la inteligencia artificial fue la razón más mencionada en los anuncios de recorte durante cinco meses consecutivos. En los primeros siete meses del año, 112,713 despidos fueron atribuidos a la IA, casi 24% del total. Sin embargo, en ese mismo periodo, el total de despidos anunciados cayó 46% con respecto al año anterior, y la contratación aumentó 25%. Es decir: se despide menos en términos absolutos, pero se culpa más a la inteligencia artificial por hacerlo. Andy Challenger, al frente de la firma, lo dijo sin rodeos: “Mencionar la IA en un comunicado puede resultar atractivo para los inversionistas, incluso cuando el efecto real dentro de la empresa es otro”.
El caso de Klarna es el ejemplo perfecto. La empresa presumió que su chatbot hacía “el trabajo de 700 empleados” de atención al cliente, con un ahorro proyectado de 40 millones de dólares anuales. Meses después, tuvo que recontratar personal humano: el asistente virtual no lograba manejar matices ni calmar a clientes molestos, y la satisfacción del cliente se desplomó. Según datos citados por CNBC, esto no es una excepción: alrededor de la mitad de las empresas que sustituyeron personal por la IA terminan viviendo este efecto boomerang, y vuelven a contratar después a un costo mayor que el de haber mantenido a su plantilla original.



