El aperitivo
Fuimos la sucursal del gran negocio
Mientras el discurso oficial nos vendió la fantasía de un México como ombligo del planeta (“la pelota vuelve a casa”), la realidad cuenta la historia de un anfitrión que funcionó como sucursal de un negocio global del que no, no somos socios. Que quede claro de una vez, antes de que los números te enojen: esto no es sobre lo bien que jugó la selección, sino sobre lo mal que lo hicieron quienes operaron la negociación (con Peña Nieto) hasta la ejecución, ahora mismo.



