Una prohibición publicitaria se convirtió en una campaña viral.
@arturoeleditor
El aperitivo
Escóndelo donde todos lo vean
Existe un cuento de Edgar Allan Poe en el que, para ocultar una carta, se coloca a la vista de todos. El resultado es que nadie la encuentra hasta que aparece en la ecuación el astuto investigador Dupin. Se coloca mentalmente en los zapatos del ladrón y, así, deduce dónde se encuentra el documento.
Ignoro si los mercadólogos de la célebre marca de jeans Levi’s conocen el relato, pero la decisión que tomaron para sacar provecho de una restricción publicitaria impuesta por la FIFA parece compartir el mismo principio: la mejor manera de esconder algo es hacerlo donde todos puedan verlo.
El plato fuerte
Ahora lo ves, ahora no lo ves
Como se sabe, la Federación Internacional de Futbol Asociación prohibió que las marcas que no patrocinaran directamente el Mundial se subieran a sus contenidos y comunicación. Así que el Levi’s Stadium de San Francisco se vio en la necesidad de cubrir su nombre. Igual como sucedió con el Estadio Banorte en la Ciudad de México, que para efectos mundialistas se llama Estadio Ciudad de México.
Aquí la vuelta de tuerca radica en que la marca decidió tapar el nombre, pero con una lona ajustada que dejó ver la silueta batwing de su logotipo, lo que no solo lo hizo aún más reconocible, sino que conectó con el sentido del humor de los usuarios y los motivó a compartir cientos de fotografías en redes sociales.
Este miércoles se disputará ahí el encuentro entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina, correspondiente a los dieciseisavos de final.
Todo el mundo sabrá en qué estadio se encuentra, aunque no pueda leerlo. Porque el reconocimiento de marca del logo de Levi ‘s ya trascendió el texto y los colores.
Levi Strauss fue un inmigrante judío que llegó a Estados Unidos procedente de Alemania en 1853, atraído, como muchos otros, por la fiebre del oro. Sin embargo, no fue ese metal el que lo hizo rico y famoso. En 1872, se alió con Jacob Davis, un sastre también judío, para producir ropa de trabajo reforzada con remaches de cobre que no se rompiera cuando los obreros cargaran sus herramientas en los bolsillos.
Un año después, ambos obtuvieron el registro de marcas y patentes de los Estados Unidos por su invento. Así nacieron oficialmente los jeans, que trascendieron su papel como ropa de trabajo para convertirse en auténticos iconos de la moda y la cultura pop.
En 1886 se inventó el clásico logotipo de los caballos enganchados a unos pantalones y tirando en sentido contrario, mientras que el distintivo batwing se creó en 1967. El diseño corrió por cuenta del despacho Walter Landor & Associates.
La sobremesa
Aquí Belinda lleva los pantalones
Levi Strauss murió en 1902. No le alcanzó la vida para conocer los alcances de su imperio o enterarse de que solo en 2023 la empresa facturó seis mil doscientos millones de dólares alrededor del mundo.
Le hubiera encantado saber que, aunque la marca no patrocinó el Mundial 2026, durante la inauguración Belinda usó unos Levi’s 578 intervenidos con cristales Swarovski, que colocaron a la marca en boca de todos.
Sonreiría complacido de saber que, a raíz de que su logo fue escondido detrás de una lona, algunas flagships, como la de avenida Madero en la Ciudad de México, hicieron lo mismo como parte de una simpática y eficaz campaña publicitaria.
Ni siquiera Batman y la batiseñal lo vieron venir.
Arturo J. Flores (@arturoeleditor) es escritor, periodista y guionista. Ha trabajado con publicaciones internacionales como In Touch y People en Español, además de haber sido editor de Playboy México. Es autor de varios libros entre cuento y crónica, así como ganador del Premio Justo Sierra O’Reilly de Novela. Está convencido de que, además de huesos y músculos, el ser humano está hecho de historias.
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