Tanto chapulineo me recuerda a la frase que se le adjudica a Groucho Marx, aunque en realidad no existen pruebas de que la haya dicho:
“Estos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros”.
Pero no hay mal que dure cien años ni cuerpo que los aguante. Una forma de lidiar con la depre postmundial, tan parecida a la tarea de Sísifo de empujar una roca enorme hasta lo alto de una montaña, es consolarnos con la idea de que este tiempo en realidad se trata de la cuenta regresiva hasta la próxima justa deportiva.
Sí, porque a partir de hoy solo faltan 1420 días para el 8 de junio de 2030, fecha en la que arrancará la próxima Copa del Mundo.
Será, además, la primera que se celebre en tantísimas sedes (Argentina, Paraguay, Uruguay, España, Portugal y Marruecos) para honrar el primer centenario desde la realización del primer Mundial de Futbol, precisamente el de Uruguay 1930.
Ya no estarán Messi, ni Ronaldo ni Vozinha. Pero veremos seguramente a Mbappé, Yamal, Kane, Haaland y Mora. Aparecerán nuevas figuras.



