El aperitivo
Durante diez años el body positivity fue el discurso oficial: modelos plus-size en portadas, marcas abrazando “todos los cuerpos” y celebridades predicando amor propio. Y luego llegó una plumita danesa a arruinar la fiesta. Los medicamentos GLP-1 (Ozempic, Wegovy, Mounjaro) demostraron que se puede perder hasta 25% del peso corporal sin dieta milagro ni fuerza de voluntad heroica. ¿Resultado? El movimiento que nos pedía aceptarnos se desinfló más rápido que sus propias embajadoras: Oprah, Rebel Wilson y Amy Schumer aparecieron con siluetas nuevas y el activismo de base gritó: ¡traición!



