El aperitivo
El martes, Jacob Coxon —27 años, matemático de Cambridge— renunció a Anthropic con un hilo en X que superó los 90 millones de vistas en su primer día. Su mensaje: “Ninguna de las dos empresas está actuando con responsabilidad. Van directo a una superinteligencia que se mejora a sí misma, apostando con nuestras vidas”. Coxon no es un filósofo del riesgo: pasó tres años entrenando los modelos de OpenAI y de Anthropic. El detalle que lo separa de un berrinche corporativo: llevaba cuatro meses en la empresa y las acciones se consolidan a los seis. Se fue dos meses antes de cobrar. Dejó el paquete completo sobre la mesa. La pregunta obligada: ¿cuánto vale una advertencia cuando el que la hace paga por hacerla?



