El plato fuerte
Y actúan más de lo que cualquiera admitiría en voz alta.
Un estudio de Equipos&Talento encontró que el 85% de los reclutadores ha detectado mentiras en los CV que reciben, veinte puntos porcentuales más que hace cinco años. Las áreas favoritas para exagerar son casi un ranking: habilidades (62%), responsabilidades del puesto anterior (54%), duración de empleos pasados (39%), el cargo exacto que se ocupó (31%) y hasta los títulos académicos (28%).
Pero la mentira no corre en un solo sentido.
Una encuesta de Resume Builder entre gerentes de contratación en Estados Unidos encontró que 36% admite haber mentido a candidatos durante el proceso de selección, y 75% de esos lo hace directamente en la entrevista. Más de la mitad (52%) reconoce falsear la descripción del puesto, y uno de cada cinco (20%) exagera específicamente sobre la posibilidad de trabajar desde casa. Lo más revelador: 92% de esos gerentes refiere que el candidato engañado terminó aceptando la oferta de cualquier forma. Y 55% de esas personas renunció después, ya con la verdad enfrente.
Es decir: casi nadie pierde el trabajo por mentir en la entrevista. Lo que se pierde es lo que viene después.



