Porque no puedo entender a una mujer involucrada con violentadores en una posición tan privilegiada, y que no la use para poner el ejemplo como madre o como reina. ¿Quién soy yo para juzgarla? Una mujer, primero que todo, pero no soy madre y entonces no sé si yo habría hecho lo mismo; pero como sí soy periodista puedo opinar sobre ella y he dejado que la mujer enojada con la violencia de género hable por todas mis facetas. No puedo verlo desde otro lugar. La única faceta que veo es la de una encubridora de violentadores.
Me jacto de ser una periodista justa y objetiva, y en general, suelo serlo con las royals que cubro, ya sea que las conozca en persona o no. Sin embargo, cuando una circunstancia me toca las fibras sensibles me lo tomo personal y uso mi prerrogativa periodística para argumentar.
No siempre lo logro. He llegado al punto de perder una colaboración en un medio de aquel país por ser durísima con ella. Soy todavía más implacable con el ex príncipe Andrés, hermano del rey Charles III de Reino Unido, quien no solo fue amigo cercano de Epstein sino que participó en su vida social y fue acusado por la fallecida Virginia Giuffre de haber abusado de ella en dos ocasiones distintas cuando era menor de edad.



