50 medallas después, se murió el "ya merito", porque “hoy sí, cabrones”

Mientras medio país lloraba al Tri, el otro medio traía medallas de todos colores alrededor del mundo. Aquí, el marcador real y el grito que viene.

Sí, perdimos en el soccer. Ya lo sabemos, ya lo lloramos, ya hasta los memes se cansaron. Pero mientras medio país se lamía las heridas del Azteca, el otro medio llevaba 51 medallas a casa, en silencio y sin que ninguna agencia lo coordinara. Así que pónganse de pie y aplaudan, porque este marcador también importa.

El aperitivo

¿Qué, qué? ¿Que se acabó la fiesta? ¡Naaaa!

El domingo pasado, México cayó 3-2 ante Inglaterra en el Azteca y quedó fuera en octavos de final. Ochenta mil gargantas y la altitud bastaron para que más de uno imaginara a la FIFA pensando: «Hubiéramos hecho todo el Mundial aquí, están relocos». Y es que si algo hacemos bien los mexicanos es envolvernos en la bandera, como niños héroes, para poner en alto el nombre de México.

El plato fuerte

Fuera de la cancha está el verdadero “¿Y si sí?”

Aquí el número que debería estar en cada backstage del Mundial: 51. Esas son las medallas que México ha sumado en otras disciplinas desde que arrancó el torneo de soccer, sin marca patrocinadora coordinando nada, sin transmisión en horario estelar, sin trending topic. Solo disciplina, entrenamiento y ganas de traer algo a casa.

Empecemos por el agua, que este verano regaló dos historias paralelas. En la Súper Final de Clavados, México quedó segundo del medallero mundial -solo detrás de China- con cinco medallas: Osmar Olvera en bronce (trampolín 3 m), Kevin Berlín y Randal Willars en bronce (sincronizado 10 m), y el propio Willars otra vez en plata (10 m individual).

Y en remo, la regiomontana Kenia Lechuga, tres veces olímpica, ganó oro en la Copa del Mundo de Lucerna, Suiza, el 27 de junio: su segunda medalla dorada del año, conseguida un día después de cumplir 32.

El tiro con arco no se quedó atrás: siete medallas en Antalya, Turquía, y otras siete en el Panamericano de Tlaxcala, disputado en casa. Aquí, Alejandra Valencia y Matías Grande vencieron 6-2 a los estadounidenses Brady Ellison y Jennifer Mucino por el oro en arco recurvo mixto.

En Lima, Natalia Botello se colgó el oro en sable femenil del Panamericano de Esgrima: 15-9 sobre Puerto Rico.

En ciclismo de pista, Yareli Acevedo (capitalina de 24 años y estudiante de Administración en la UNAM) barrió con dos oros en el Summer Slam de Carson, California, y quedó a las puertas del liderato mundial de la UCI.

En triatlón, el equipo mexicano de relevos mixtos -Aram Peñaflor, Rosa María Tapia, Nicolás Probert y Marcela Álvarez- se coronó campeón panamericano en Antofagasta, Chile, el mismo fin de semana del Mundial. Peñaflor, al cruzar la meta, soltó la frase que ya andaba rondando el ambiente: «¿Y si sí?»

Y en la duela, Karim López, de Hermosillo, escuchó su nombre en el Draft de la NBA: pick 21, Memphis Grizzlies.

Y hay una historia que merece su propio párrafo, aparte del conteo. En el Mundial de Síndrome de Down en Sofía, Bulgaria, la gimnasta veracruzana Bárbara Wetzel y la junior Helena Cárdenas sumaron, entre las dos, diez medallas -nueve de oro y una de plata- en salto, barras, piso, viga y all around. Ningún reflector nacional estaba puesto ahí. Aun así, ganaron.

Ningún departamento de marketing coordinó esta ofensiva. Fue orgánica, simultánea y, para cualquier director de marca que sepa leer un medallero, es el brief de patrocinio más rentable del año.

La sobremesa

Tanto metal y sin vuelta al Ángel, no hay derecho

Antes decíamos «ya merito». Recientemente “Y, ¿si sí?”. Yo digo que con estos resultados, ya no cabe ninguna de estas frases. Con 51 medallas alrededor del mundo y un mexicano, Isaac del Toro, quien ganó la segunda etapa y sigue vistiendo el top 10 en el Tour de Francia, la frase ahora es otra, y ésta va con mayúsculas: “HOY SÍ, CABRONES”.

Atentos al progreso de Isaac, el tour termina el 26 de julio.

¡Ah! Y por cierto, el marketing y los presupuestos no aparecieron en ninguna de estas medallas. Bien merecidos sus metales a los campeones, aplausos de pie a cada uno y ojalá les armáramos su vueltecita al Ángel también; digo, más de 50 medallas…

El deporte en México podría ser un gran negocio si los recursos se concentraran en ser una potencia deportiva, no solo una potencia futbolera, porque happy problem, los atletas y medallas ya las tenemos. Solo falta quien las presuma y capitalice. Imaginen a estos atletas con presupuesto para su preparación. No todo es fut, aunque lo disfrutemos hasta las entrañas. Los mexicanos somos más de 11 en una cancha, somos 133 millones de personas que nos la partimos todos los días, y algunos de ellos de la inauguración del Mundial a la descalificación de México, nos trajeron más de 50 medallas envueltos y orgullosos en nuestra bandera. (¡Chale, y ni un lacito les echamos!).

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Sagrario Saraid (@ssaraid) es fundadora y directora de dobleuEse Atelier, agencia de comunicación creativa con más de 20 años de experiencia en proyectos editoriales, manejo de crisis, branding y marketing digital. Ha colaborado con marcas como HP, The New York Times, SAP, Intel, Cisco, Fibra Danhos, Diez Company y Great Place to Work, entre otras. Sigue creyendo que las mejores ideas nacen en una buena sobremesa y se siente “bien pinche orgullosa” de ser mexicana.

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