El aperitivo
Advertencia: Esta entrega trata sobre la muerte de tres niños y sobre psicosis posparto.
Desde finales de julio, un jurado en el Tribunal Superior de Plymouth, Massachusetts, escucha el juicio de Lindsay Clancy, enfermera de trabajo de parto que en enero de 2023 mató a sus tres hijos —Cora, Dawson y Callan— e intentó suicidarse. La defensa no discute quién lo hizo: alega psicosis posparto no diagnosticada y una polifarmacia sin coordinación entre médicos. La fiscalía sostiene que hubo cálculo, no delirio. El 17 de agosto la acusación cerró su caso tras unos cincuenta testigos; la defensa apenas empieza con sus peritos. No hay veredicto y no me corresponde adelantarlo. Escribo de esto porque el expediente que se lee en voz alta en esa sala describe un hueco que en México también tenemos, y aquí es más grande, ahí les va:



