El aperitivo
Puedes perder tu casa hoy sin que nadie te dispare, te amenace o ni siquiera toque la puerta. Basta con que falsifiquen tu nombre y que el Estado no se moleste en verificarlo. Existe lo que la prensa empezó a llamar “cártel del despojo”. Es un apodo, no una organización criminal reconocida oficialmente, pero describe algo muy real: redes que se apropian de casas y terrenos con escrituras, poderes notariales y contratos falsos; hasta remates judiciales que jamás existieron.



