El plato fuerte
Desde los años noventa, el académico Dave Ulrich propuso un modelo que sigue siendo, incómodamente, el mejor diagnóstico de lo que le pasa a la función hoy. Según ese modelo, Recursos Humanos debería cumplir cuatro roles: socio estratégico del negocio, agente de cambio organizacional, defensor de los empleados y experto administrativo.
El problema es que la mayoría de las empresas solo desarrollaron uno de los cuatro: el experto administrativo. Gestiona nómina, vacaciones, altas y bajas ante el IMSS, actualización del reglamento interior de trabajo. Todo lo necesario. Nada que explique por qué RR. HH. debería tener voz en decisiones de negocio. Un estudio reciente de Gartner, con información de 426 directores de Recursos Humanos en 23 industrias y cuatro regiones del mundo, ofrece una pista de lo que se pierde cuando la función se queda ahí.



