El plato fuerte
El dato que debería quitarle el sueño a cualquier director de marketing.
World Advertising Research Center (WARC) calcula que este Mundial moverá 10,500 millones de dólares en pauta publicitaria global, y aun así lo que de verdad conectó no salió de esas cuentas de medios. Coray no pagó un peso de pauta; Juárez no tenía objetivo de negocio cuando respondió esa pregunta en zona mixta. En cuanto la calle validó ambos mensajes, las marcas corrieron a montarse: Corona lo aterrizó con su pato Merlín y un «vamos por ti Ecua-cuador» que fue puro oficio publicitario, y hasta los patrocinadores oficiales -Adidas, Coca-Cola, Lala- se subieron al mismo grito, que un rato antes le pertenecía nomás a la afición de Pumas.
Con la selección pasa el caso inverso: ahí sí hubo brief, y lleva diez años sobre la mesa. Desde 2016, cuando Juan Carlos Osorio empezó a convocar «torres» a propósito -tanto que Chicharito bromeó que armaba «una selección de básquetbol»- la federación caza estatura tras convocatoria.



